10 Jun, 2026
Cómo reducir la huella ecológica en casa con pequeños cambios
Desde 2010, la huella de carbono media de cada persona en España ha disminuido en torno al 20 %. Con todo, aún se puede reducir la huella ecológica mucho más aplicando sencillos cambios en las rutinas del hogar.
Reducir la huella ecológica según el tipo de emisión
En los hogares se producen principalmente dos tipos de emisiones:
- Emisiones directas: uso de sistemas de climatización y uso de combustibles (p. ej., gas, butano o propano), para cocinar o calentar el agua. Suponen alrededor de un 30 % de la huella ecológica de un domicilio.
- Emisiones indirectas: consumo de electricidad, consumo de bienes y productos (ropa, muebles, electrónica…), alimentación y mantenimiento de la vivienda. Representan en torno al 70 % de las emisiones de carbono de un hogar.
La respuesta a cómo se puede reducir la huella ecológica de los hogares en sencilla: actuando directamente sobre estos dos tipos de emisiones.
Consejos para reducir la huella ecológica en casa
Para reducir la huella ecológica en un hogar es indispensable abordar la cuestión desde múltiples perspectivas. ¿La buena noticia? No es necesario realizar cambios radicales. De hecho, las pequeñas modificaciones de algunos hábitos comunes ya tienen un impacto decisivo en las emisiones directas e indirectas de una casa.
- Consumo eléctrico: utilizar bombillas LED en toda la vivienda, ajustar la temperatura de los termostatos (en torno a los 21 º en invierno y alrededor de los 25 º en verano).
- Consumo de agua: usar los programas ecológicos en electrodomésticos como la lavadora o el lavavajillas, ducharse en 7 minutos, cerrar el grifo al cepillarse los dientes y reutilizar el agua limpia para otros usos (p. ej., para regar las plantas).
- Alimentación: evitar los productos envasados en plástico, emplear bolsas reutilizables en el supermercado, evitar el desperdicio de comida, hacer compost (cuando sea posible), comprar productos de cercanía y de temporada.
- Otros hábitos: lavar la ropa con agua fría, separar bien los residuos para favorecer su reciclaje, reparar antes de desechar para comprar algo nuevo, priorizar la adquisición de productos versátiles o que garanticen un uso prolongado.