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Vistas de Mimosas, Real de La Quinta, de noche
09 Abr, 2026

Qué es una hipoteca inversa y cómo se calcula

Vista del Real de La Quinta

Para muchas personas jubiladas, obtener una renta adicional a su pensión puede suponer una mejora inmediata en su salud financiera. Aunque no todo son ventajas, las hipotecas inversas pueden solucionar ese problema de liquidez sin comprometer la propiedad de la vivienda o el derecho de habitar en ella. 

Características clave de una hipoteca inversa 

Una hipoteca inversa es una especie de crédito con garantía hipotecaria en el que no se exige la transmisión de la titularidad de la vivienda: puede ser habitada e incluso alquilada por su propietario durante el período de vigencia de la hipoteca. 

Esta herramienta permite a las personas mayores aprovechar una parte de su patrimonio para aumentar su renta de varias maneras. La hipoteca inversa puede percibirse en un único pago, en pagos mensuales, o con una combinación de ambos. 

La principal diferencia frente a una hipoteca tradicional es que en la inversa no se aplican cuotas de amortización: es decir, no hay que devolver el dinero del préstamo cada mes sino en el momento del fallecimiento del titular de la hipoteca o cuando este decida cancelarla. 

No obstante, las hipotecas inversas también presentan algunas desventajas, como los intereses elevados, la pérdida de poder adquisitivo por la no actualización de la renta y la reducción de la masa patrimonial (los herederos deberán asumir la liquidación de la deuda si desean conservar la propiedad tras el fallecimiento de su titular). 

¿Cuáles son los requisitos para solicitar una hipoteca inversa? 

Para poder solicitar una hipoteca inversa se deben cumplir los siguientes requisitos: 

  • Ser mayor de 65 años o acreditar un grado de discapacidad igual o superior al 33 %. 
  • Que la propiedad hipotecada sea la vivienda habitual y esté exenta de cargas (como deudas o hipotecas). 
  • No superar un máximo de titulares (por lo general, solo dos). 

Además de estas condiciones generales, las entidades bancarias pueden aplicar otros requisitos específicos, como un valor mínimo de tasación del inmueble, un seguro o la existencia de herederos. 

Cancelación y liquidación de las hipotecas inversas 

Las hipotecas inversas se pueden cancelar en cualquier momento por su titular, generalmente sin comisiones adicionales. Lo que sí se exigirá es el pago de las cantidades percibidas hasta el momento, así como el de los gastos iniciales y los intereses generados durante el tiempo de vigencia de la hipoteca. 

En caso de que el suscriptor de la hipoteca fallezca, sus herederos tendrán derecho a la titularidad de la vivienda, pero deberán hacerse cargo de la deuda generada. Lo habitual es que la situación se resuelva con uno de estos tres mecanismos: 

  • Pagar la deuda con fondos propios. 
  • Solicitar una nueva hipoteca (convencional) para costear la deuda adquirida. 
  • Vender la propiedad para abonar la deuda quedándose con el beneficio excedente, en caso de haberlo.